Nuestras centollas hembra cocidas son ideales tanto como entrante como plato principal. Preparadas cuidadosamente en nuestras cocinas, están listas para degustarse desde el momento de su recepción, sin necesidad de cocción adicional.
Capturadas en las frías aguas del Canal de la Mancha y de los Mares Célticos mediante nasas o redes de enmalle, estas centollas hembra proceden de zonas rocosas, al igual que los machos, donde encuentran su alimento y se desarrollan de forma natural.
Disponibles durante todo el año, aunque con una menor disponibilidad entre octubre y noviembre, permiten a los amantes de los crustáceos disfrutar de este producto excepcional en cualquier estación.
Su carne fina y delicada, así como su sabroso coral, convierten a la centolla hembra en un imprescindible de las mariscadas y de las comidas gastronómicas.
¿Cómo degustar una centolla hembra cocida?
La centolla hembra cocida se distingue por su carne tierna y ligeramente dulce, así como por su coral anaranjado, rico en sabor. Puede degustarse fría, a temperatura ambiente o ligeramente templada, según sus preferencias.
Pasos para disfrutar plenamente de su carne:
- Extraer la carne de las patas y las pinzas: Estas partes contienen una carne fina que puede extraerse con un cascanueces, unas tenazas para marisco o simplemente aspirándola con cuidado.
- Abrir el cuerpo de la centolla: Dé la vuelta a la centolla y levante el plastrón, la parte ventral situada bajo el caparazón. Retire las branquias (a veces llamadas «dedos de bruja») y todas las partes no comestibles. A continuación encontrará la carne del cuerpo y, en la mayoría de los casos, el coral, que puede degustarse al natural o incorporarse a sus preparaciones.
- Sugerencias de degustación: De forma sencilla y tradicional, sirva la centolla al natural con pan fresco, mantequilla salada o una salsa casera (mayonesa, alioli o salsa de limón). La centolla hembra cocida también resulta ideal en una mariscada, acompañada de ostras, gambas, caracoles de mar y bígaros para una comida festiva.
- Preparaciones gourmet: Utilice la carne y el coral para rellenar volovanes, hojaldres de marisco o para preparar una bisque o una centolla rellena con bechamel y verduras.
¿Se puede congelar una centolla hembra cocida?
Sí, la congelación es posible, siempre que la centolla ya esté cocida. No se recomienda congelar un crustáceo vivo, ya que esto altera su calidad y lo vuelve impropio para el consumo.
- Desmenuzada: Puede extraer la carne y conservarla en un recipiente hermético, lo que resulta práctico para utilizarla posteriormente.
- Entera: También es posible congelar la centolla entera, aunque ocupa más espacio y requiere un embalaje adecuado para evitar quemaduras por congelación.
Para una calidad óptima, se aconseja consumir la centolla congelada en el plazo de un mes, con el fin de preservar la textura y los delicados sabores de su carne y de su coral. Más allá de este periodo, sigue siendo apta para el consumo, aunque su finura gustativa puede verse ligeramente alterada.
Foto no contractual
| Denominación comercial y nombre científico | Centollos, Maja squinado |
|---|---|
| Categoría de arte de pesca | Nasas o redes de enmalle |
| Método de producción | Pescado |
| Zona de captura | Atlántico Nordeste (27) |
| Subzona | Canal de la Mancha y Mares Célticos (VII) |
| Fecha de caducidad | 3 Días |
| Condiciones de conservación | Entre 0 °C y 4 °C |
| Denominación del alimento | Centollos, Maja squinado |
- de los cuales Ácidos grasos saturados1.14g
- Sal0.96g
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